Mendoza, jueves 28 de agosto de 2025 – Cuando parecía desnivelado el trámite, llegó la chispa que encendió la noche. A los 67 minutos del complemento, tras un cambio de frente y un centro preciso de Marcos Acuña, Gonzalo “Cachete” Montiel cayó en el área chica al sentir una mano que lo detuvo. Todo River sintió que era penal claro. El árbitro Andrés Gariano no lo cobró, ni el asistente intervino: el Millonario estalló en reclamo… en vano.                               En tiempos donde el VAR hace la diferencia, esta situación caló hondo. No hubo revisión posible porque la Copa Argentina corre en instancias sin tecnología; el contacto fue mínimo, pero suficiente para frenar la acción del marcador derecho rosarino. La noche siguió 0-0 y la definición se fue al camino de los penales.   Las imágenes muestran a Montiel en el segundo palo, sin marca directa, intentando empujar la pelota y detenerse en pleno movimiento. El impacto fue evidente: el Albirrojo Del Blanco lo sujetó del brazo justo cuando iba a definir. El árbitro no interpretó que era falta, pero los festejos y gritos del Monumental demostraron lo contrario.   El partido no quedó influenciado solo por la jugada, sino también por la impotencia colectiva. River nunca se acomodó del todo y Suprema figura de Tagliamonte lo evitó con grandes atajadas. Con la tensión del invicto en juego y el pase en el aire, ese penal no cobrado quedó como símbolo de una noche que mereció gloria, aunque quedó en suspenso.   La jugada polémica:  Montiel fue frenado por el brazo dentro del área cuando intentaba definir. Sin VAR : Al ser instancia de Copa Argentina, no hubo posibilidad de revisión. Reacción general: Todo River reclamó: el árbitro no rectificó y el pase quedó en cero. Carga emocional: Fue el golpe psicológico de una noche donde el rival defendió con el alma.   Así se vivió en Mendoza: una jugada que pudo cambiar el curso. River se quedó con el reclamo.       WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbAgwh3DeONCnOA33c40 X: www.x.com/zonadegol_ok