Primera

Lanús campeón y otro golpe a los que quieren ver caer al fútbol argentino

El Granate ganó la Sudamericana ante Atlético Mineiro en un marco imponente que dejó sin argumentos a los que viven anunciando la “decadencia” del fútbol argentino. Toviggino salió con dos tuits demoledores contra los operadores externos y locales que esperaban una derrota para atacar a la AFA. No solo hubo título: hubo una lección regional, miles de hinchas en Paraguay y consecuencias directas en las clasificaciones a las copas 2026.

  • 22/11/2025 • 22:35

Lanús campeón de la Copa Sudamericana: clasificó a Barracas Central a la Sudamericana 2026 y hace

La consagración de Lanús en la Copa Sudamericana 2025 fue mucho más que una vuelta olímpica. Fue una respuesta fulminante para todos los que vienen instalando que el fútbol argentino “está roto”, que los clubes “no compiten” y que la AFA “atrasó al país futbolero”. La final ante Atlético Mineiro, en Asunción, se jugó en un clima sudamericano espectacular: más de 60 micros, 18 vuelos chárter y alrededor de 15.000 hinchas del Granate coparon La Nueva Olla en una de las movilizaciones más grandes de su historia.

 

Sí, mientras algunos deseaban que Lanús perdiera para seguir golpeando a la AFA, los jugadores del Granate respondieron adentro de la cancha, con personalidad, competitividad y jerarquía. Tal como viene ocurriendo hace años: Argentina no solo compite, gana.

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Eso mismo subrayó Pablo Toviggino en su primera ráfaga importada desde X.


“REDONDITO. Sos un atrevido e irrespetuoso de la dirigencia argentina. Cuando quieras vení que Nicolás Russo en Lanús puede darte clases ‘gratuitamente’, un término que no conocés. El fútbol argentino de pie.”

 

El mensaje apuntó directamente contra quienes —desde afuera y desde adentro— cuestionan el modelo asociativo, quieren imponer las SAD y se burlan de la competitividad del fútbol local. Toviggino no mencionó nombres, pero todos entendieron: desde Javier Tebas hasta ciertos comunicadores locales que repiten el discurso de “fútbol argentino en crisis” sin mirar ni un solo dato.

 

Porque los datos están ahí:

- Argentina volvió a ganar un título internacional.

-Un club de Asociación Civil volvió a levantar una copa.

- La AFA volvió a sumar una estrella sudamericana al país.

 Y sí: a mucha gente le dolió.

 

Toviggino más directo:

“Ahora silencio… mucho silencio. Y posterguen la campaña de desprestigio y terrorismo para más adelante.”
Un misil tierra-aire contra la alianza informal entre los operadores de redes, ciertos dirigentes que cambian de discurso según la boina del día, y los sectores del Gobierno que necesitan instalar el relato de que el fútbol argentino está en ruinas para justificar su plan privatizador.

 

LANÚS, CAMPEÓN Y CLASIFICADO: UN TÍTULO QUE SACUDIÓ EL MAPA LOCAL

Además de la copa, Lanús obtuvo el pasaje directo a la Copa Libertadores 2026. Un premio gigante para un club que viene compitiendo en alto nivel desde hace años y que demuestra que en Argentina no solo ganan River y Boca: el modelo de Asociación Civil produce clubes fuertes en todos los estratos.


Pero no terminó ahí. La coronación tuvo impacto directo en el fútbol local:

* Barracas Central festejó como si fuese suyo.
Como Lanús ocupaba el último cupo argentino en la tabla anual, liberar ese lugar significó que Barracas se meta en la Copa Sudamericana 2026. Será la primera participación internacional en la historia del Guapo, un hecho histórico que le cambia la planificación deportiva del año.

*  Otros clubes también respiran.
Al correrse los cupos, varios equipos que estaban al borde encuentran un cierre de año más favorable. De nuevo: no es magia, es mérito deportivo que beneficia al ecosistema completo del fútbol argentino.

 


El eco de esta campaña anti-AFA también llegó, como siempre, al micrófono fácil de Panqui Molina, habituale repetidor del relato prefabricado que busca instalar que el fútbol argentino es un caos, aun cuando la realidad demuestra lo contrario semana tras semana. Habla de “nivel pobre” o de dirigentes “obsecuentes” mientras se apoyan en recortes sacados de contexto y frases hechas que no resisten una lectura mínima del reglamento que ellos mismos dicen defender. Es el mismo esquema de siempre: figuras mediáticas que jamás pisan una asamblea, jamás leen un acta ni conocen la estructura del fútbol argentino, pero pontifican desde la comodidad de las redes. Mientras el construye indignación de escritorio, los clubes compiten, ganan títulos y elevan el prestigio internacional del fútbol local. La distancia entre el Twitter show y la realidad deportiva nunca quedó tan expuesta.
 


UN TÍTULO QUE DESMONTA EL RELATO ANTI-AFA

A la derrota simbólica de los detractores de siempre se sumó otro detalle imposible de disimular: la caída del relato de todo el pelotón anti-AFA que venía operando desde hace semanas. Entre ellos, los mismos de siempre: Caruso Lombardi, Federico D’Elía, Davo Xeneize, Daniel Avellaneda, Agustín Muzzu, Azzaro, Esteban Edul, Gravellone y Lamedica, un grupo que funciona como coro estable cada vez que hay que pegarle a Tapia o a Toviggino. Todos ellos, que repiten como un mantra que “el fútbol argentino está en crisis”, quedaron expuestos cuando Lanús volvió a dejar claro que los clubes argentinos no solo compiten: ganan, y que el modelo asociativo que quieren destruir es justamente el que sostiene esta competitividad internacional. Es el mismo círculo que exige privatización, llora por las SAD, repite diagnósticos apocalípticos y después debe borrar tuits cuando un club argentino levanta una copa.



Y en ese operativo desgaste contra la Asociación del Fútbol Argentino hubo un protagonista que no podía faltar: Ricardo Caruso Lombardi. El mismo que hace semanas viene montando un show mediático para sostener un poco de relevancia, saltando de canal en canal y gritando frases hechas como si fueran argumentos. (Podés leer:¨Toviggino lo cruzó y Caruso quedó solo: del show al papelón en la calle¨) . Caruso, que vive denunciando “mafias” mientras acumula contradicciones propias, se subió otra vez a la ola anti-AFA para buscar cámara justo cuando el fútbol argentino está consiguiendo logros concretos como el título de Lanús. Con su estilo tribunero, chicanero y siempre al borde del papelón, quiso instalar que el fútbol local está destruido, pero la realidad lo desmiente: mientras él arma operetas desde un estudio, los clubes argentinos compiten, ganan y levantan copas. Su discurso, repetido y funcional a los mismos sectores políticos y mediáticos que buscan desestabilizar, quedó una vez más expuesto: mucho ruido, cero sustancia.

Los sectores que vienen machacando con que “Argentina no compite”, “los clubes no tienen nivel”, “la AFA destruyó el fútbol” o “el país es una fábrica de papelones” quedaron en evidencia. Mientras ellos operaban, Lanús salió campeón. Mientras criticaban, 15.000 hinchas demostraban que las instituciones están vivas. Mientras hablaban de “crisis”, la AFA sumaba otra estrella sudamericana.

Pablo Toviggino disparó contra Javier Tebas tras la consagración de Lanús en la Copa Sudamericana :: Olé - ole.com.ar

El relato se les cayó, y Toviggino les pasó por el cuerpo con dos tuits que ya quedaron para el archivo.

El fútbol argentino está de pie.

Y como dijo uno de los protagonistas de esta historia:

“Ahora silencio… mucho silencio.”

 

 

 

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