Boca afrontará este domingo su debut en el Torneo Clausura frente a Deportivo Riestra con una de las novedades más llamativas de la lista de convocados. Entre los citados por Rodolfo Arruabarrena aparece por primera vez Facundo "Jagger" Herrera, el marcador central de la Reserva que buscará dar el salto definitivo a Primera. El defensor, categoría 2006 y nacido en San Martín, se hizo conocido hace un tiempo por su increíble parecido físico con Mick Jagger, el histórico cantante de los Rolling Stones. De hecho, el propio Boca aprovechó esa coincidencia para realizar contenidos en sus redes sociales y el juvenil rápidamente se volvió viral entre los hinchas. Pero detrás del apodo hay un futbolista que viene construyendo una carrera sólida en las Inferiores. Herrera renovó recientemente su contrato hasta diciembre de 2028 y ya acumula 65 partidos en la Reserva, donde se consolidó como uno de los líderes del equipo gracias a su capacidad para anticipar, su velocidad, su buen juego aéreo y una salida limpia desde el fondo. Además, quedó en la historia reciente del club por convertir el penal que le dio a Boca el título del Clausura Proyección 2025 frente a Gimnasia. Si bien todavía no debutó oficialmente, el zaguero ya había integrado algunas listas en competencias internacionales y ahora tendrá su primera gran posibilidad de meterse entre las alternativas del entrenador en un partido oficial. La ausencia de Leandro Paredes en la convocatoria abrió un lugar y Arruabarrena decidió apostar por uno de los juveniles de mejor presente en el Predio de Ezeiza. La aparición de Herrera también vuelve a dejar expuesta una realidad que atraviesa Boca desde hace tiempo. Mientras la dirigencia continúa sin encontrar estabilidad en la planificación deportiva y muchas incorporaciones no logran consolidarse, el cuerpo técnico debe recurrir nuevamente a los chicos de las Inferiores para completar el plantel. Una muestra más de que el semillero sigue siendo el gran sostén del club, aun cuando desde el Consejo de Fútbol no siempre se logra construir un proyecto deportivo sólido alrededor de esos talentos. Ahora, el "Jagger" xeneize espera su oportunidad. Si le toca ingresar ante Riestra, comenzará a escribir su propia historia con la camiseta azul y oro, con el desafío de que su nombre deje de asociarse únicamente al parecido con una estrella del rock y empiece a hacerlo por sus actuaciones dentro de la cancha.