La dirigencia de Boca ya tiene prácticamente asegurada la llegada de Enner Valencia, pero no se conforma y continúa buscando otro centrodelantero para reforzar el ataque de Rodolfo Arruabarrena. El gran apuntado sigue siendo el Chimy Ávila, quien quedó con el pase en su poder tras rescindir su contrato con Betis y tiene decidido regresar al fútbol argentino.  Sin embargo, el panorama cambió en las últimas horas. Rosario Central se metió de lleno en la pelea y abrió negociaciones directas con el atacante. En Arroyito creen que tienen un argumento muy fuerte para convencerlo: el Chimy es hincha del Canalla y además tendría la posibilidad de compartir plantel con su hermano, Gastón Ávila, uno de los titulares del equipo de Jorge Almirón.  En Central están convencidos de que el aspecto económico no será un obstáculo. La dirigencia que encabeza Gonzalo Belloso apuesta a que el delantero priorice el deseo de vestir la camiseta del club del que es fanático y repetir historias recientes de futbolistas que decidieron volver por un fuerte sentido de pertenencia.  Mientras tanto, Boca sigue atento a la situación. Juan Román Riquelme mantiene el interés por el atacante y entiende que su experiencia en el fútbol español puede darle un salto de calidad al plantel. El hecho de que el futbolista esté libre facilita la negociación, ya que el Xeneize solo debería acordar las condiciones contractuales con el jugador.  La necesidad de incorporar otro delantero también responde a cuestiones futbolísticas. Arruabarrena pretende ampliar las variantes ofensivas para afrontar la doble competencia entre el Torneo Clausura y la Copa Sudamericana, por lo que la dirigencia trabaja contrarreloj para darle una respuesta antes del cierre definitivo del mercado.  Por ahora no hay una decisión tomada. El Chimy analiza ambas propuestas y en los próximos días definirá dónde continuará su carrera. Boca mantiene el optimismo, aunque sabe que Rosario Central se convirtió en un rival muy difícil de vencer en esta negociación.  El análisis de Zona de Gol La pelea por el Chimy Ávila ya dejó de ser una cuestión de dinero. Boca le ofrece la posibilidad de pelear títulos y jugar competencias internacionales, pero Rosario Central juega una carta muy fuerte: el corazón. Vestir la camiseta del club del que es hincha y compartir equipo con su hermano pueden inclinar una balanza que parecía favorable al Xeneize. Para Riquelme será una prueba importante en el mercado de pases. Si quiere quedarse con uno de los delanteros más buscados del país, deberá convencer al jugador de que su próximo desafío está en La Ribera y no en Arroyito.        Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbAgwh3DeONCnOA33c40  Red X (Twitter): www.x.com/zonadegol_ok