Boca parecía haber encontrado finalmente un poco de calma. Después de semanas cargadas de dudas, lesiones y resultados irregulares, el equipo de Rodolfo Arruabarrena había conseguido encadenar señales positivas que permitían pensar en una recuperación. Sin embargo, cuando parecía listo para afirmarse, volvió a aparecer un problema que se repite demasiado seguido: sus propios errores. El Xeneize viene de superar a Vélez por penales en la Copa Argentina, resultado que le permitió avanzar a los cuartos de final y sostener una expectativa importante en una competencia que puede darle otro título. También había logrado vencer a Lanús por el Clausura y empezaba a dar señales de mayor solidez. El problema es que el calendario, las lesiones y algunas decisiones internas volvieron a alterar esa estabilidad. La situación de Leandro Paredes es uno de los ejemplos más claros. El capitán salió con una molestia muscular ante Vélez y Boca quedó obligado a administrar su recuperación pensando en la serie frente a San Pablo por la Copa Sudamericana. Su ausencia condiciona mucho más que una formación porque es el jugador que ordena el mediocampo y marca el ritmo del equipo. Arruabarrena también se vio obligado a profundizar la rotación. El partido ante Gimnasia de Mendoza aparece en medio de una seguidilla muy exigente y el entrenador decidió guardar a varios titulares para priorizar el compromiso internacional. La lógica tiene sentido desde lo físico, pero también expone una realidad: Boca todavía no consiguió construir un funcionamiento suficientemente sólido como para que los cambios masivos no alteren su rendimiento. En ese contexto vuelven a aparecer nombres que necesitan aprovechar oportunidades. Carlos Palacios busca recuperar terreno después de un año marcado por las lesiones, Enner Valencia necesita empezar a ganar protagonismo y varios juveniles vuelven a entrar en escena. El problema para Boca es que cada partido termina transformándose en una prueba distinta, con pocos momentos de continuidad para consolidar una estructura. La lesión de Tomás Aranda, que lo dejará afuera hasta 2027, también afectó la planificación ofensiva. Alan Velasco logró crecer y quedarse con mayor protagonismo, pero la baja del juvenil redujo alternativas en una zona donde Boca necesita desequilibrio. A eso se suman otros futbolistas que tuvieron problemas físicos durante la temporada y obligaron al cuerpo técnico a modificar equipos constantemente. El gran desafío aparece ahora porque Boca entra en uno de los tramos más importantes del año. La Copa Sudamericana, la Copa Argentina y el Clausura avanzan al mismo tiempo, y cualquier tropiezo puede tener consecuencias deportivas importantes. El margen para administrar esfuerzos existe, pero no para perder competitividad. El análisis de Zona de Gol El principal problema de Boca no parece ser la falta de nombres. El plantel tiene experiencia, jerarquía y juveniles capaces de responder. Lo que todavía no consigue es sostener una línea de funcionamiento durante varias semanas. Cada vez que parece encontrar una formación, aparece una lesión, una rotación obligada o una decisión que vuelve a cambiar el escenario. Eso también explica por qué el equipo genera sensaciones tan cambiantes. Puede mostrar carácter para eliminar a Vélez y pocos días después quedar obligado a reconstruir medio once. Puede encontrar respuestas en jugadores jóvenes y al mismo tiempo seguir dependiendo demasiado de Paredes para ordenar el juego. Esa fragilidad estructural es la que impide que Boca termine de despegar. Arruabarrena necesita lograr que la rotación deje de sentirse como una ruptura. Con tres competencias abiertas, no hay otra alternativa que utilizar a todo el plantel. El desafío está en conseguir que los reemplazos mantengan una idea y no obliguen al equipo a empezar de cero cada vez que descansan los titulares. Boca todavía está a tiempo de convertir esta temporada en una muy buena campaña, pero para eso deberá dejar de complicarse solo. Las oportunidades siguen ahí, tanto en el Clausura como en las copas. La diferencia entre competir hasta el final o volver a quedarse corto dependerá de algo que parece sencillo, pero que hasta ahora le costó demasiado: encontrar continuidad.            Canal WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbAgwh3DeONCnOA33c40  Red X (Twitter): www.x.com/zonadegol_ok