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Cuti Romero, el elegido para heredar la cinta de Messi

Tras las despedidas de Lionel Messi y Nicolás Otamendi, la Selección Argentina tendrá un nuevo capitán. Lionel Scaloni eligió al defensor de 28 años para convertirse en la voz de mando de la nueva etapa de la Albiceleste.

  • 09/09/2026 • 08:01

La Selección Argentina empieza a transitar una etapa completamente diferente. Después de la despedida de Lionel Messi, quien puso punto final a 21 años con la camiseta albiceleste, quedó vacante uno de los símbolos más importantes del equipo: la cinta de capitán. Y Lionel Scaloni ya tiene elegido al encargado de asumir semejante responsabilidad: Cristian Romero.

Cuti capitán

El Cuti será el nuevo capitán de la Selección y quedará al frente de una generación que deberá aprender a caminar definitivamente sin Messi. La decisión también se produce después del alejamiento de Nicolás Otamendi, quien era el segundo en el orden de capitanes y también cerró su ciclo internacional después del último Mundial.

Romero no aparece de manera improvisada en ese lugar. La determinación comenzó a gestarse antes de la Copa del Mundo, cuando el defensor había quedado establecido como tercer capitán detrás de Messi y Otamendi. Con las despedidas de ambos referentes, el orden interno terminó colocando naturalmente al cordobés como dueño del brazalete.

Scaloni se inclinó por el actual defensor del Atlético de Madrid por encima de otros referentes importantes del plantel, como Emiliano Dibu Martínez y Nicolás Tagliafico. La elección refleja el peso que el Cuti fue construyendo desde su aparición en la Selección, tanto por rendimiento como por personalidad.

A los 28 años, Romero ya disputó 58 partidos con Argentina y fue una pieza fundamental durante buena parte del ciclo más exitoso de las últimas décadas. Su intensidad, carácter y capacidad para asumir responsabilidades lo transformaron rápidamente en uno de los futbolistas más respetados dentro del grupo.

Además, no será la primera vez que use la cinta. El defensor ya fue capitán argentino en tres oportunidades durante el ciclo de Scaloni. La primera ocurrió ante Chile como visitante por las Eliminatorias Sudamericanas, en el triunfo 1-0 de la Albiceleste.

Posteriormente volvió a llevar el brazalete frente a Venezuela, en un amistoso disputado en octubre de 2025, y repitió en marzo de este año durante la victoria 2-1 contra Mauritania. Aquellas experiencias terminaron funcionando como una especie de anticipo de la responsabilidad que ahora asumirá de manera permanente.

La elección también llega en un momento particular de su carrera. Romero dejó Tottenham para incorporarse al Atlético de Madrid y afrontar una nueva experiencia bajo las órdenes de Diego Simeone. Ahora tendrá además la responsabilidad de convertirse en uno de los principales referentes de la reconstrucción argentina.

El cambio de capitán representa mucho más que entregar una cinta. Messi fue durante años el líder futbolístico y emocional de un equipo que consiguió la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar y la Copa América 2024. Reemplazar semejante figura es imposible y la nueva etapa tendrá necesariamente otras características.

Por eso, el objetivo no será encontrar un nuevo Messi, sino reconstruir los liderazgos de un plantel que también empieza a despedir a varios integrantes históricos. Romero aparece como uno de los pilares sobre los cuales se sostendrá esa transición.

El análisis de Zona de Gol

La elección del Cuti tiene lógica porque Argentina necesitaba un capitán que representara continuidad y renovación al mismo tiempo. Romero estuvo presente durante los años dorados de la Scaloneta, conoce perfectamente la dinámica interna del grupo y, con 28 años, todavía tiene recorrido suficiente para encabezar el próximo ciclo.

También representa un liderazgo diferente al de Messi. El rosarino conducía fundamentalmente desde su enorme peso futbolístico y una autoridad construida durante más de dos décadas. Romero transmite desde otro lugar, con carácter, intensidad y una presencia que se siente permanentemente dentro de la cancha.

La cinta cambia de brazo, pero el desafío será conservar aquello que convirtió a esta Selección en un verdadero equipo. La fortaleza de la Argentina campeona nunca estuvo solamente en Messi, sino también en el grupo que se construyó alrededor suyo y en una identidad que sobrevivió a momentos difíciles.

Comienza la era posterior al mejor jugador de la historia argentina y será imposible evitar las comparaciones. Pero el Cuti no tendrá que convertirse en Messi. Tendrá que ser Romero: el defensor que se ganó su lugar desde el carácter y el rendimiento y que ahora recibe la responsabilidad más grande desde que llegó a la Selección.