Boca llega a Brasil con una ventaja mínima y con una cuenta pendiente que ya se transformó en una de las peores rachas internacionales de su historia. Este martes enfrentará a San Pablo en el Morumbí por la revancha de los cuartos de final de la Copa Sudamericana y buscará cortar una sequía de 13 años sin victorias oficiales en territorio brasileño. El último triunfo del Xeneize en Brasil se produjo en 2013, cuando derrotó 2-1 a Corinthians en el Pacaembú por la Copa Libertadores. Desde entonces, cada visita al país vecino terminó sin victorias, una estadística que tomó todavía más peso por la cantidad de cruces decisivos que Boca afrontó allí durante la última década. La racha incluye partidos frente a equipos como Palmeiras, Santos, Atlético Mineiro, Corinthians, Fluminense y otros rivales brasileños, con empates y derrotas que fueron acumulándose hasta convertir esa sequía en un verdadero desafío histórico. Uno por uno, los partidos que conforman la peor racha de Boca en Brasil 13/01/2021 - Santos 3-0 Boca | Semifinal (vuelta) Copa Libertadores 2020 11/05/2021 - Santos 1-0 Boca | Fase de grupos Copa Libertadores 2021 20/07/2021 - Atlético Mineiro 0 (3) - 0 (1) Boca | Octavos de final (vuelta) Copa Libertadores 2021 26/04/2022 - Corinhians 2-0 Boca | Fase de grupos Copa Libertadores 2022 26/06/2022 - Corinthians 0-0 Boca | Octavos de final (ida) Copa Libertadores 2022 05/10/2023 - Palmeiras 1 (2) - 1 (4) Boca | Semifinal (vuelta) Copa Libertadores 2023 04/11/2023 - Fluminense 2-1 Boca | Final Copa Libertadores 2023 25/04/2024 - Fortaleza 4-2 Boca | Fase de grupos Copa Sudamericana 2024 22/08/2024 - Cruzeiro 2 (5) - 1 (4) Boca | Octavos de final Copa Sudamericana 2024 28/04/2026 - Cruzeiro 1-0 Boca | Fase de grupos Copa Libertadores 2026 Ahora el contexto vuelve a ser especial. Boca ganó 1-0 en la Bombonera gracias al gol de Miguel Merentiel y viajará al Morumbí sabiendo que incluso un empate será suficiente para avanzar a las semifinales. La ventaja le permite afrontar la revancha con algo más de tranquilidad, pero Rodolfo Arruabarrena ya dejó en claro que la serie está completamente abierta. El entrenador sabe que San Pablo se hará fuerte como local y que Boca deberá sostener durante 90 minutos la solidez que mostró en el primer encuentro. El dato de la racha, además, no es menor porque Boca podría avanzar sin necesidad de ganarle a San Pablo. Un empate le dará la clasificación, mientras que una derrota por un gol llevará la serie a los penales. Si pierde por dos o más tantos, quedará eliminado. La revancha también tendrá un condimento favorable para el Xeneize: Jonathan Calleri no podrá jugar por suspensión, después de haber recibido una tarjeta amarilla en la Bombonera. Su ausencia representa una baja importante para el conjunto brasileño. Boca, por su parte, espera recuperar algunas piezas que no estuvieron disponibles en la ida. Arruabarrena intentará llegar con el plantel lo más completo posible para un partido que puede marcar buena parte del futuro del equipo en la temporada. La estadística en Brasil acompaña un período donde Boca tuvo dificultades para imponer condiciones como visitante ante equipos brasileños, especialmente en instancias de eliminación directa. Por eso, conseguir un triunfo en el Morumbí no sólo significaría avanzar con autoridad, sino también cerrar una racha que ya se extendió demasiado. El análisis de Zona de Gol Boca no necesita ganar en Brasil para meterse en semifinales, pero hacerlo tendría un valor enorme. La sequía de 13 años explica por sí sola la dificultad que tuvo el club para conseguir resultados fuertes en territorio brasileño durante la última década. La clave estará en no jugar exclusivamente con la ventaja. Defender el 1-0 durante todo el partido puede convertirse en una trampa ante un rival que estará obligado a atacar desde el comienzo. Boca deberá encontrar momentos para presionar, manejar la pelota y aprovechar los espacios que inevitablemente dejará San Pablo. El equipo de Arruabarrena demostró en la Bombonera que puede competir de igual a igual y sostenerse defensivamente. Ahora deberá repetirlo en un escenario mucho más hostil y con un rival empujado por su gente. El objetivo principal es avanzar, pero el contexto le agrega otro desafío. Después de 13 años, Boca tiene la posibilidad de volver a ganar oficialmente en Brasil justo en una noche que puede devolverlo a una semifinal internacional.