San Lorenzo sufrió un duro golpe en el Nuevo Gasómetro. El Ciclón perdió 2-0 frente a Boca por la décima fecha del Torneo Clausura y Rubén Darío Insua no buscó excusas después del encuentro: reconoció que el conjunto de Rodolfo Arruabarrena fue superior y explicó las dificultades que atravesó su equipo, especialmente después de quedarse con diez futbolistas durante el primer tiempo. Boca ya había comenzado mejor cuando, a los 30 minutos, Manuel Insaurralde vio la tarjeta roja por una dura infracción sobre Santiago Ascacibar. La expulsión modificó definitivamente el escenario y obligó a San Lorenzo a afrontar prácticamente una hora en inferioridad numérica. “Nos estaba costando el partido con 11, imaginate con 10”, reconoció Insua al analizar lo ocurrido. Para el entrenador, San Lorenzo nunca consiguió llevar adelante el plan que había preparado para intentar incomodar al Xeneize. La intención era presionar, imponerse en los duelos individuales y evitar que Boca pudiera hacer circular la pelota con comodidad. Sin embargo, el Ciclón no logró sostener esa propuesta y el visitante terminó encontrando cada vez más espacios. Insua destacó especialmente la calidad individual del rival y admitió que su equipo no consiguió neutralizarla. Para el Gallego, Boca cuenta con futbolistas capaces de mover la pelota con precisión y aprovechar rápidamente cualquier ventaja que encuentran durante el partido. El marcador permaneció igualado hasta el complemento. A los 11 minutos, Leandro Lozano apareció con un potente zurdazo para establecer el 1-0 y, a los 26, Miguel Merentiel aprovechó una asistencia de Lautaro Blanco para sentenciar el clásico. Más allá del resultado, uno de los momentos que llamó la atención ocurrió apenas comenzado el segundo tiempo. Facundo Farías fue reemplazado y mostró claramente su enojo por la decisión. El atacante salió directamente rumbo al vestuario antes de ser detenido por algunos de sus compañeros. Insua explicó que la modificación no estuvo relacionada con el rendimiento individual del futbolista. La expulsión de Insaurralde había obligado al entrenador a modificar su planificación y consideró necesario incorporar jugadores frescos para afrontar el complemento con uno menos. El técnico buscaba futbolistas que estuvieran en plenitud física para sostener el ritmo, recuperar velocidad y encontrar alguna posibilidad de salir de contra. Por eso realizó modificaciones importantes cuando todavía quedaba prácticamente todo el segundo tiempo. Consultado específicamente por la reacción de Farías, Insua aseguró que todavía no había hablado con el delantero. El entrenador evitó alimentar cualquier conflicto y sostuvo que ni siquiera había observado con precisión lo ocurrido cuando el futbolista abandonó el campo. El Gallego también hizo una fuerte autocrítica futbolística. Consideró que San Lorenzo no consiguió imponerse en los duelos defensivos ni tampoco en la construcción del juego, dos aspectos que terminaron inclinando definitivamente el partido. Insua valoró el esfuerzo realizado por sus jugadores para correr y reducir espacios, pero entendió que eso no alcanzó frente a un Boca que consiguió imponer su jerarquía. Su conclusión fue contundente: el Xeneize fue superior y ganó bien. La derrota dejó a San Lorenzo con 11 puntos y en el décimo lugar de la Zona A, fuera de los puestos de clasificación a los playoffs. El regreso de Insua comenzó con el empate 1-1 frente a Independiente y ahora sumó su primera derrota en este tercer ciclo. Boca, en cambio, alcanzó las 17 unidades y se ubicó quinto en su zona. Además, llegó a 47 puntos en la Tabla Anual y quedó metido de lleno en la pelea por conseguir la clasificación a la Copa Libertadores 2027. El análisis de Zona de Gol La conferencia de Insua dejó una lectura clara: San Lorenzo no perdió únicamente por haberse quedado con diez. El propio entrenador admitió que Boca ya estaba consiguiendo imponer condiciones antes de la expulsión de Insaurralde y que su equipo tenía dificultades para ejecutar el plan previsto. La roja terminó de complicar un partido que ya era incómodo. Con un futbolista menos, el Ciclón tuvo que multiplicar esfuerzos y Boca aprovechó el desgaste durante el segundo tiempo. Lozano rompió el cero y Merentiel terminó liquidando una historia que había comenzado a inclinarse bastante antes. El episodio de Farías será otro tema que Insua deberá manejar puertas adentro. El delantero no escondió su fastidio por salir tan temprano, aunque el técnico explicó que la decisión respondió a una necesidad física y táctica derivada de jugar en inferioridad numérica. San Lorenzo todavía está a tiempo de recuperarse, pero necesita hacerlo rápido. Insua regresó con el objetivo declarado de clasificar a los playoffs y después de dos partidos suma apenas un punto. La autocrítica ya apareció; ahora el Ciclón necesita que también aparezcan los resultados.