Primera

La deuda que Arruabarrena todavía no pudo saldar en Boca

El Vasco volverá a meter mano en el equipo ante Central Córdoba, pero los antecedentes no ayudan: cada vez que utilizó una mayoría de suplentes, Boca no pudo ganar.

  • 10/09/2026 • 08:24

Rodolfo Arruabarrena encontró respuestas importantes desde que volvió a Boca, pero todavía tiene una cuenta pendiente que empieza a repetirse cada vez que el calendario obliga a mover piezas. El Xeneize todavía no consiguió ganar con un equipo ampliamente alternativo durante su ciclo, y este viernes tendrá una nueva oportunidad ante Central Córdoba.

El contexto obliga. Boca viene de vencer 1-0 a San Pablo por la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana y apenas cuatro días después del duelo ante el Ferroviario deberá jugar la revancha en Brasil. Con cuatro partidos en apenas diez días, la rotación dejó de ser una posibilidad y pasó a convertirse prácticamente en una necesidad.

Arruabarrena ya atravesó dos situaciones similares desde que asumió y ninguna terminó con triunfo. La primera fue en la derrota 3-0 frente a Deportivo Riestra, hasta ahora la única caída de su ciclo, cuando utilizó una formación con varios futbolistas que no eran habituales.

En aquella oportunidad tuvieron minutos nombres como Malcom Braida, Williams Alarcón y Leonel Flores, quien apenas acumulaba un puñado de partidos en Primera. El equipo nunca consiguió acomodarse y terminó sufriendo una dura derrota.

La segunda experiencia fue mucho más reciente. Frente a Gimnasia de Mendoza, Arruabarrena volvió a tocar buena parte de la estructura y Boca terminó igualando 2-2 después de haber estado en ventaja. Matías Satas, Camilo Rey Domenech y Enner Valencia fueron algunos de los futbolistas que aparecieron en una formación plagada de cambios.

Ahora llega el tercer intento. Central Córdoba visitará la Bombonera este viernes por la fecha 9 del Torneo Clausura y todo indica que el Vasco volverá a preservar a varios titulares pensando en el partido decisivo contra San Pablo.

Una de las principales dudas está en el arco. Álvaro Montero viajó a Colombia por el fallecimiento de su abuela y su presencia dependerá del momento de su regreso al país. Si no llega en condiciones, Leandro Brey será el encargado de ocupar el arco.

En defensa aparecen Dylan Gorosito, Nicolás Figal, Marco Pellegrino y una duda en el lateral izquierdo entre Matías Satas y Lautaro Blanco. En el mediocampo, Camilo Rey Domenech compartiría el eje con Tomás Belmonte y Williams Alarcón, mientras Carlos Palacios tendría mayor libertad por delante.

Sebastián Villa y Enner Valencia serían las principales referencias ofensivas de un Boca que intentará sostenerse también en el Clausura sin desgastar a la base titular que deberá viajar a Brasil.

El probable equipo tendría entonces a Álvaro Montero o Leandro Brey; Dylan Gorosito, Nicolás Figal, Marco Pellegrino, Matías Satas o Lautaro Blanco; Camilo Rey Domenech, Tomás Belmonte, Williams Alarcón; Carlos Palacios; Sebastián Villa y Enner Valencia.

El análisis de Zona de Gol

La rotación es uno de los desafíos inevitables para cualquier equipo que compite en varios frentes, pero en Boca todavía no terminó de funcionar. Arruabarrena logró darle mayor orden al equipo titular, encontró una estructura más confiable y consiguió resultados importantes, aunque cada vez que modificó en profundidad esa base el rendimiento cayó.

El problema no es solamente cambiar nombres. Un equipo alternativo necesita conservar mecanismos, intensidad y una idea reconocible para que las modificaciones individuales no terminen convirtiéndose en una pérdida colectiva de funcionamiento.

El partido ante Central Córdoba representa por eso algo más que tres puntos. Será una nueva prueba para futbolistas que necesitan demostrar que pueden sostener el nivel cuando los titulares descansan y, al mismo tiempo, una oportunidad para que Arruabarrena encuentre variantes reales dentro de un calendario que no le dará demasiado margen.

Boca tiene puesta buena parte de su atención en la revancha contra San Pablo, pero no puede desatender el Clausura. El Vasco ya comprobó dos veces que rotar sin obtener respuestas puede salir caro. Este viernes tendrá una tercera oportunidad para romper esa tendencia.