La historia de Lionel Messi con la Selección Argentina todavía tiene reservada una última página. Después de anunciar su retiro de la Albiceleste el pasado 31 de agosto, el capitán aceptó la invitación para regresar de manera excepcional y disputar el partido que servirá como su despedida definitiva del equipo nacional. La cita será el martes 6 de octubre en el estadio Monumental, cuando Argentina enfrente a Benín en el último de los tres amistosos programados para la próxima ventana internacional. Messi fue incluido en la convocatoria de Lionel Scaloni, aunque solamente participará de ese encuentro. La noticia fue confirmada por Claudio Tapia, quien explicó que la decisión surgió después de una conversación con Scaloni. El presidente de la AFA posteriormente se comunicó con Messi, recibió su aceptación y puso en marcha la organización de una despedida a la altura del futbolista que marcó una era con la camiseta celeste y blanca. La noche tendrá además un componente muy especial. Todos los integrantes del plantel campeón del mundo en Qatar 2022 fueron invitados junto a sus familias para acompañar a Messi, por lo que el Monumental podría volver a reunir a buena parte del grupo que alcanzó la gloria el 18 de diciembre de 2022. Será una última función cargada de simbolismo. Messi cerrará definitivamente una trayectoria de 21 años con la Selección, durante la que consiguió el Mundial Sub 20 de 2005, la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, las Copas América 2021 y 2024, la Finalissima 2022 y, por supuesto, el Mundial de Qatar. El capitán había comunicado su retiro después del Mundial 2026, en el que Argentina llegó nuevamente hasta la final y terminó como subcampeona tras perder frente a España. Aquella decisión parecía haber cerrado definitivamente su recorrido con la Albiceleste, pero faltaba algo: despedirse dentro de una cancha y frente al público argentino. Por eso, su presencia ante Benín no significa una marcha atrás en el retiro. Será un regreso exclusivamente pensado para su despedida, una oportunidad para que los hinchas puedan rendirle homenaje y para que Messi pueda decir adiós acompañado por muchos de los futbolistas con los que construyó la etapa más gloriosa de su carrera internacional. Argentina disputará tres encuentros durante esta ventana. El primero será el 30 de septiembre ante Bolivia en el Mario Alberto Kempes de Córdoba. Después recibirá a Burkina Faso el 3 de octubre en el Monumental y finalmente llegará el encuentro ante Benín tres días más tarde. Messi no será el único que se incorporará especialmente para ese último compromiso. Rodrigo De Paul y Giovani Lo Celso también estarán disponibles para el encuentro del 6 de octubre, mientras que Scaloni aprovechará los amistosos anteriores para comenzar a observar futbolistas pensando en el proceso rumbo al Mundial 2030. Entre los convocados aparecen varios nombres que representan esa renovación, como Agustín Giay, Román Vega, Franco Mastantuono, Matías Soulé, Gianluca Prestianni y Santiago Castro. También regresan Juan Foyth y Leonardo Balerdi, quienes no pudieron estar en el último Mundial. Será además el comienzo formal de una Selección sin varios de los nombres que marcaron la última etapa. Nicolás Otamendi también decidió retirarse y Cristian Romero aparece como el principal candidato para asumir definitivamente la capitanía en el nuevo ciclo. Pero antes de empezar completamente esa nueva historia habrá tiempo para despedir al futbolista que llevó la cinta durante tantos años. El Monumental se prepara para una noche diferente, en la que el resultado deportivo inevitablemente quedará en un segundo plano. El análisis de Zona de Gol La Selección necesitaba esta noche. Messi había comunicado su retiro y su decisión debía respetarse, pero después de 21 años con la camiseta argentina faltaba la posibilidad de un último encuentro frente a los hinchas que acompañaron cada etapa de una relación que atravesó frustraciones, críticas, finales perdidas y finalmente una montaña de títulos. La decisión de reunir también a los campeones de Qatar aumenta todavía más la dimensión emocional del acontecimiento. Aquella generación cambió para siempre la historia reciente de la Selección y Messi fue su símbolo máximo. Volver a juntarlos alrededor del capitán representa una manera perfecta de cerrar el ciclo. Después llegará el momento de mirar definitivamente hacia 2030, con nuevos futbolistas, otro capitán y muchas incógnitas todavía por resolver, incluida la continuidad de Scaloni después de diciembre. Pero durante una noche todo eso quedará detenido. El 6 de octubre, el Monumental tendrá un único protagonista. Lionel Messi volverá a ponerse la camiseta argentina por última vez y el fútbol tendrá la oportunidad de despedir dentro de una cancha al capitán que condujo a la Selección hasta la cima del mundo.