Primera

Boca ganó el clásico y Arruabarrena frenó la euforia

​El Xeneize venció 2-0 a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro, estiró su invicto y dio otro paso adelante en su mejor momento de la temporada. Leandro Lozano y Miguel Merentiel marcaron los goles, Paredes habló de un “partido perfecto” y el Vasco pidió mantener los pies sobre la tierra.

  • 20/09/2026 • 20:00



Boca sigue creciendo y esta vez dejó una de sus demostraciones más convincentes. El equipo de Rodolfo Arruabarrena derrotó 2-0 a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro, se quedó con un clásico históricamente complicado y confirmó que atraviesa un momento completamente diferente al de algunos meses atrás.

Los goles de Leandro Lozano y Miguel Merentiel resolvieron un encuentro en el que el Xeneize mostró personalidad, intensidad y momentos de buen fútbol, incluso antes de que la fuerte lluvia alterara considerablemente las condiciones del campo de juego.

El triunfo también permitió extender una racha que empieza a tomar otra dimensión. Boca alcanzó 15 partidos consecutivos sin perder entre todas las competencias y volvió a sumar apenas unos días después de haber conseguido en el Morumbí la clasificación a las semifinales de la Copa Sudamericana.

Arruabarrena decidió apostar por la base que venía de eliminar a San Pablo y recibió una respuesta contundente. Boca salió decidido, manejó buena parte del encuentro y encontró en Leandro Paredes al futbolista encargado de ordenar cada avance.

El capitán volvió a convertirse en uno de los puntos altos. Después del encuentro calificó la actuación como un “partido perfecto” y explicó que el plantel consiguió realizar prácticamente todo lo trabajado durante la preparación.

Paredes también reconoció una transformación interna que ayuda a entender la levantada. El mediocampista aseguró que el grupo hizo un “clic mental” y comprendió que al juego debía agregarle intensidad y predisposición tanto para atacar como para recuperar la pelota.

Los goles terminaron reflejando esa superioridad. Lozano volvió a aparecer en un momento importante y abrió el camino, mientras que Merentiel confirmó nuevamente su peso ofensivo y sentenció un clásico que Boca terminó controlando.

La victoria también tiene un valor especial por el rival. San Lorenzo es uno de los pocos grandes que conserva una ventaja histórica sobre Boca y, además, había sido un adversario especialmente incómodo para Arruabarrena: durante su anterior etapa como entrenador xeneize había perdido los tres enfrentamientos ante el Ciclón.

Esta vez la historia fue distinta y el Vasco consiguió finalmente festejar frente al conjunto de Boedo. Sin embargo, cuando llegó el momento de analizar el presente, eligió bajar considerablemente el nivel de entusiasmo.

Arruabarrena reconoció que quedó muy conforme con el rendimiento colectivo y entendió la ilusión de los hinchas, pero inmediatamente recordó que todavía queda mucho camino por recorrer y que Boca aún no consiguió ningún título.

El mensaje del entrenador tiene sentido en un calendario que todavía guarda enormes desafíos. Boca está en semifinales de la Copa Sudamericana, continúa en carrera en la Copa Argentina y con los tres puntos conseguidos ante San Lorenzo llegó a 47 unidades en la Tabla Anual, metiéndose de lleno en la pelea por la clasificación a la Copa Libertadores 2027.

En el Clausura también consiguió acomodarse. El Xeneize alcanzó los 17 puntos en la Zona A y se mantiene dentro de los puestos de clasificación a los playoffs, justo cuando comienza a entrar en la etapa decisiva de la fase regular.

Ahora llegará otro desafío importante. El próximo domingo 27 de septiembre Boca deberá enfrentar a Racing por los cuartos de final de la Copa Argentina, aunque Arruabarrena tendrá una baja sensible en el arco.

Álvaro Montero fue convocado por la Selección de Colombia y no estará disponible para ese compromiso. El entrenador confirmó que Juan Román Riquelme habló directamente con Néstor Lorenzo por la situación, pero dejó en claro que no pretende impedirle al arquero representar a su país.

El análisis de Zona de Gol

Boca ya no solamente acumula resultados. Lo más importante de la victoria frente a San Lorenzo fue la manera. El equipo mostró autoridad en un clásico, manejó diferentes momentos del encuentro y consiguió trasladar al torneo local la confianza que había construido durante su clasificación en Brasil.

Paredes parece sintetizar esa transformación. Boca encontró en su capitán un conductor futbolístico, pero también una referencia para sostener la intensidad que pretende Arruabarrena. Cuando el mediocampista consigue imponer las condiciones del partido, el Xeneize encuentra alrededor suyo una estructura mucho más sólida.

El Vasco hace bien en intentar contener la euforia porque todavía no hay títulos para festejar, pero la ilusión del hincha también tiene argumentos. Son 15 encuentros sin perder, Boca está entre los cuatro mejores de la Sudamericana, sigue vivo en la Copa Argentina y volvió a meterse seriamente en la carrera por la Libertadores.

El calendario determinará hasta dónde puede llegar este crecimiento. Por ahora, Boca superó otra prueba que tenía marcada en rojo: ganó un clásico complicado, lo hizo con autoridad y confirmó que atraviesa su mejor momento de la temporada. La cautela pertenece al entrenador; la ilusión, inevitablemente, ya empezó a crecer en las tribunas.